Un año luchando por los derechos de las personas sordociegas
No ven. Ni oyen. Pero muchos pueden bailar, “conversar”, o disfrutar de una excursión por el campo. Son las personas sordociegas, auténticos marginados que luchan por disfrutar de los mismos derechos que el resto de la sociedad. Una asociación en Castilla y León trabaja desde hace un año para lograr ese objetivo.
Se trata de La Asociación de Sordociegos de Castilla y León, ASOCYL. Aunque tienen su sede en Zamora, desde la asociación velan por los intereses de todas las personas sordociegas de la comunidad autónoma.
Precisamente, la distancia es uno de los principales problemas a los que se enfrenta el colectivo, pues muchos de las personas sordociegas de Castilla y León residen en pequeños y apartados pueblos. Con un intérprete el mundo se les abre maravillosamente. Sin esa figura, poco más pueden hacer que pasear por el salón de su casa.
Y es que estamos ante una discapacidad muy minoritaria, bastante heterogénea y que precisa de una atención especial, radicalmente diferente de otras como la discapacidad física, por ejemplo. Por lo general, las personas sordociegas necesitan intérpretes individuales que les describen el mundo y les traducen las palabras.
En este sentido, desde ASOCYL reclaman que la sordoceguera sea reconocida como una discapacidad única y que se trabaje para hacer visible la realidad del colectivo al resto de la sociedad.
La asociación, en declaraciones al diario La Opinión de Zamora, denuncia “la inexistencia o escasez de recursos y programas apropiados, la total carencia de oportunidades formativas y acceso al mundo laboral, que origina una derivación a acciones diseñadas para otras discapacidades y consecuencias desastrosas para las personas sordociegas».
Fuente:www.deminorias.com
